Inmaculada Noguero. Logopeda experta en rehabilitación auditiva en pacientes con pérdida auditiva y colegiada del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM)
¿Es posible que la audición sea uno de los campos de trabajo de los logopedas menos conocidos por la sociedad? ¿A qué cree que se debe?
El trabajo del logopeda en el mundo de la audiología no es muy conocido. Cuando a una persona le detectan una pérdida auditiva, normalmente pensamos en la necesidad de adaptar unos audífonos, pero no en que quizá sea necesaria rehabilitación logopédica.
Nuestro papel como logopedas es muy claro cuando esa pérdida auditiva es una sordera profunda que requiere la necesidad de colocar un implante coclear. En ese caso, el logopeda es una pieza clave para que el paciente pueda entender con un implante, ya que la audición es completamente diferente a la natural, y requiere la creación de una memoria auditiva que solo se consigue con rehabilitación. Sin embargo, en pérdidas de audición que van de leves a severas y que pueden beneficiarse de un audífono, no está tan claro si debe o no actuar un logopeda.
Una hipoacusia supone una dificultad para acceder al mundo sonoro, por lo que se verá comprometida la adquisición del lenguaje en los niños y, estas dificultades, repercutirá en su conducta y en su comportamiento. Aquí, el logopeda es una pieza fundamental para que, una vez hayan sido adaptados los audífonos, se inicie la estimulación del lenguaje.
En el caso de los pacientes que ya han adquirido el lenguaje o de los niños que no muestran dificultades en su desarrollo, y que tienen una pérdida auditiva con beneficio de los audífonos, nuestro trabajo no es necesario, salvo que se vea dañada la inteligibilidad del lenguaje.
¿A qué se dedica un logopeda especialista en audición?
El logopeda especialista en audición es la persona encargada de participar en la evaluación e intervención de niños o adultos con sordera, trabajando en equipo con otorrinos, audioprotesistas y, en caso de que la persona lleve implante coclear, con el programador del implante.
Los logopedas no podemos diagnosticar una sordera, ni disponemos de pruebas que nos permitan evaluar el grado de sordera que tiene un paciente, y es por ello que debemos trabajar, codo con codo, con los otorrinos o audioprotesistas ya que las audiometrías son la pieza fundamental para entender la pérdida auditiva del paciente.
El logopeda debe obtener toda la información posible sobre el desarrollo de la comunicación y el lenguaje del paciente, así como de los recursos que emplea para comunicarse. Debemos evaluar las habilidades auditivas y lingüísticas del paciente (fonética-fonología, semántica, sintaxis y pragmática) y también otras áreas como los aspectos suprasegmentales del lenguaje.
En nuestro trabajo debemos orientar y aconsejar a nuestros pacientes y a sus familiares, debemos darles apoyo y saber resolver sus dudas. Es importante que el logopeda conozca cómo interpretar las audiometrías, que sepa qué es y cómo funciona un audífono, un implante coclear, un equipo de FM, etc.
Esto es fundamental, porque muchas veces los pacientes sienten molestias ante determinados sonidos: un grifo, una bolsa, los cubiertos al poner el lavavajillas…, y esto puede suponer el rechazo del implante o del audífono. Si nosotros como logopedas observamos estas molestias, y sabemos que, en este caso, los sonidos agudos están altos, seremos capaces de derivar al paciente al programador o al audioprotesista con una información coherente, para que rápidamente le revise y el paciente pueda sacar provecho de su prótesis auditiva.
¿En qué casos, relacionados con la audición, se debería acudir a un logopeda?
Es aconsejable siempre que se trate de niños con pérdidas auditivas. No significa que cualquier niño con hipoacusia vaya a necesitar del logopeda, al contrario, lo normal es que una vez adaptados los audífonos no sea necesaria la logopedia. Sin embargo, se debería descartar que esa pérdida no haya supuesto un deterioro en la adquisición y desarrollo del lenguaje y, por lo tanto, poder determinar si es o no necesaria la rehabilitación logopédica.
Es importante que, tanto niños y adultos, que tienen implante coclear, acudan a logopedia, aunque en este caso el encargado de derivar al paciente al servicio de logopedia es el otorrino. En el implante coclear el logopeda es la pieza clave para que el paciente pueda sacar provecho de su prótesis. A diferencia del audífono, donde la logopedia a veces es innecesaria, en el implante coclear esta rehabilitación es fundamental.
¿Cuáles son las principales demandas relacionadas con la audición por las que se acude al logopeda?
Según mi experiencia, tras cinco años como logopeda en el centro Akous de Audiología y Logopedia, la mayoría de nuestros pacientes vienen derivados del servicio de otorrino de varios hospitales, ya que muchos son candidatos a implante coclear. También nos llegan niños que vienen a consulta por una dislalia, retraso del lenguaje, problemas de atención, problemas a nivel escolar, sospechas de Trastornos del Espectro Autista, sospechas de TEL, mutismos, síndrome de Down…
En estos casos siempre los audioprotesistas, con la presencia del logopeda, hacen el estudio auditivo completo a los niños desde muy pequeñitos y vemos si esas patologías por las que nos han sido derivados, están o no relacionadas con una pérdida auditiva y, durante el estudio auditivo, el logopeda observa al paciente y valora si es o no necesaria una evaluación y rehabilitación logopédica.
¿Considera que hay otras cuestiones por las que se debería acudir al logopeda cuando se tienen problemas de audición, pero que no se pide consulta por desconocimiento de que los logopedas sois los profesionales que lo tratáis?
Realmente muy pocas personas saben siquiera cuál es la función del logopeda en el mundo de la audiología, de hecho no saben por qué deben ir al logopeda una vez colocado el implante coclear. Ellos leen, hablan, escriben y tienen buena cabeza no ven necesario ir “al cole” a aprender a hablar, como suelen decir.
En estas situaciones, debemos hacer entender al paciente la importancia de nuestro trabajo porque si no, no podrá obtener beneficio del implante, al no poder crear una memoria auditiva con el mismo y no poder llegar nunca a la fase de comprensión, que es el objetivo final de la rehabilitación.
En el caso de los niños, considero que siempre que haya una sospecha de pérdida auditiva o una pérdida auditiva como tal, habría que acudir al logopeda, aunque sea por el simple hecho de descartar que no se haya visto comprometido el lenguaje ni su desarrollo.
Siempre que cualquier logopeda tenga un paciente con dislalias, déficits de atención, sospechas de Trastorno del Espectro Autista… se debería derivar a los pacientes al otorrino o a un centro especializado en la evaluación auditiva en niños, para que realice un correcto diagnóstico y vea que las dificultades del paciente, no se deban a una pérdida auditiva.
¿Cómo interfiere la audición en el lenguaje?
La audición es fundamental para la adquisición y desarrollo del lenguaje. El lenguaje se aprende por imitación, por lo tanto, si el niño no oye, no va a aprender ese lenguaje de manera correcta porque se ve limitado el acceso al mismo por vía auditiva.
Todos los niños adquieren y emplean el lenguaje en situaciones de juego interactivo con el adulto. En cambio, en los niños con sordera pueden disminuir estas situaciones. Es fundamental que el adulto siempre estimule la necesidad de compartir actividades lúdicas con el niño y se produzcan siempre situaciones de diálogo.
La pérdida auditiva afecta a los aspectos segmentales y suprasegmentales del habla debido a la ausencia para percibir el habla de los demás y la suya propia. Las capacidades conversacionales pueden verse afectadas por la inteligibilidad de su habla, la comprensión del mensaje y las intenciones del hablante, su capacidad para participar y mantener conversaciones… También puede verse afectado el desarrollo gramatical y la organización textual (estructuración y organización del discurso, uso de elementos cohesivos, uso correcto de tiempos verbales…) y pueden presentar problemas para la adquisición del lenguaje escrito debidos a las dificultades de acceso al lenguaje oral.
Es importante destacar que los niños y adultos con una pérdida auditiva o una sordera profunda, cuando son correctamente diagnosticados y han recibido una correcta adaptación protésica, a día de hoy, estos problemas son muy poco frecuentes.
¿Cómo se puede trabajar y con qué objetivos?
En mi caso, la metodología de trabajo que usamos todas las logopedas del centro Akous, es el Método BelHer, creado por la directora del centro, Mª Belén Herrán, y editado en un cuaderno de trabajo para niños y adultos. En este método el objetivo principal es aprender a oír, aprender a reconocer los sonidos, los ruidos, las voces… con el fin de que la persona con hipoacusia pueda sacar provecho de sus audífonos o de su implante coclear, obteniendo una audición funcional.
El trabajo de las personas con pérdida auditiva se realiza siempre con la familia, ellos entran en las sesiones y son muy importantes para que el paciente avance lo más rápido y mejor posible. La persona que lleva audífono o implante coclear debe aprender, o reaprender, a detectar los sonidos, a discriminarlos, identificarlos, reconocerlos y llegar a la comprensión de los mismos.
¿Cuándo debe comenzar el tratamiento? ¿Cuáles son los objetivos principales en las personas con implantes cocleares?
Una vez que se ha realizado la cirugía del implante coclear pasa un mes para que al paciente le den la parte externa del implante y le hagan lo que se llama: primera conexión. Una vez ya tiene conectado el implante coclear, la rehabilitación comienza esa misma semana.
En el caso de los niños la rehabilitación se inicia antes de colocar el implante coclear, lo que se denomina rehabilitación preimplante. En este momento, el logopeda debe observar al niño con sus audífonos y ver sus reacciones y su avance para ayudar a la toma de decisiones sobre si es o no necesario el implante coclear. Una vez colocado el implante coclear, seguimos con la rehabilitación logopédica y auditiva pero, en este caso, se denomina rehabilitación postimplante.
En mi caso, al estar con audioprotesistas, la primera sesión siempre es la realización de una audiometría, orientativa, porque muchas veces los resultados de esa primera audiometría pueden generar confusión, pero no porque el paciente no oiga, sino porque no reconoce los sonidos con el implante. En esa misma sesión, hacemos también una pruebas que nos van a orientar sobre el nivel de inteligibilidad del lenguaje que tiene el paciente con el implante (test de sonidos ling, test de las vocales, audiometría verbal…) y que nos van a permitir establecer el pronóstico y estructurar las sesiones y sus objetivos.
Los programas de rehabilitación han de ser flexibles y adaptarse a la edad, características, intereses y preferencias del paciente. La metodología que empleamos se centra en la repetición de ítems o sonidos que se presentan primero en contexto cerrado, pasando por el contexto semiabierto hasta llegar al objetivo final, la comprensión en contexto abierto, es decir, que el paciente pueda mantener una conversación como si de una persona oyente se tratase.
En los pacientes prelocutivos, es decir, los niños que aún no han adquirido el lenguaje pero tienen una pérdida auditiva, el objetivo de la rehabilitación logopédica se centra en que aprendan a interpretar la información sonora, pero también enseñarles a hablar, a leer y a escribir pasando por la detección del lenguaje oral, su comprensión y su producción final.
En el caso de los pacientes postlocutivos, es decir, aquellos que han adquirido el lenguaje antes de la aparición de la pérdida auditiva, el objetivo es ajustar la nueva información sonora que recibe con su prótesis auditiva, a la información que tenía previamente almacenada en su memoria auditiva.
La rehabilitación logopédica se centra en estimular la audición, facilitar experiencias auditivas positivas, comprender el lenguaje oral por vía auditiva, mejorar las dificultades que puedan existir en el habla, la voz, la articulación, el ritmo y en la prosodia y facilitar la adaptación social del sujeto al entorno.
¿Cuáles son los beneficios de la intervención del logopeda en estos casos?
El paciente que ha recibido una evaluación auditiva, un diagnóstico, una adaptación protésica y una rehabilitación logopédica correcta, podrá volver a escuchar los sonidos ambientales y las voces de los demás. Podrá entender y mantener una conversación y volverá a ser partícipe de actos sociales en los que antes se apartaba y se aislaba por miedo, o para evitar ser tratado como «el tontito que nunca se entera de nada”.
La prótesis auditiva, la rehabilitación, la motivación del paciente y la colaboración de los familiares han ayudado a superar muchas de las expectativas que los profesionales damos a los pacientes con implante coclear. En muchas ocasiones pueden entender las voces a través de la radio o ir al cine, escuchar música, hablar por teléfono con facilidad, hacer reuniones de trabajo por videollamada o escuchar un audiolibro.
En definitiva, gracias al implante coclear o a los audífonos de tan alta calidad como los de ahora, una persona con sordera o hipoacusia puede hacer una vida completamente normal, pero el profesional nunca debe olvidar que hay que ajustar las expectativas del paciente a la realidad de lo que esa persona en concreto puede sacar de beneficio de su prótesis auditiva.




