La laringe es una de las estructuras más importantes del sistema respiratorio y fonador. Situada en la parte anterior del cuello, entre la faringe y la tráquea, actúa como una puerta de paso del aire y como el centro de producción de la voz humana. Además, desempeña un papel fundamental en la protección de las vías respiratorias durante la deglución.
Índice de contenidos
¿Qué es la laringe?
La laringe es un órgano tubular compuesto por estructuras cartilaginosas, musculares y membranosas, recubiertas por mucosa. Se encuentra en el cuello, aproximadamente a la altura de las vértebras C3 a C6, y se comunica con la faringe por arriba y con la tráquea por debajo.
Su función principal es regular el paso del aire hacia los pulmones y participar en la producción de la voz. En reposo, permite el paso libre del aire; durante la fonación, ajusta la tensión y la posición de las cuerdas vocales para generar sonidos.
Estructura de la laringe
La estructura laríngea puede dividirse en tres niveles principales:
- Supraglotis: parte superior, que incluye la epiglotis, los pliegues ariepiglóticos y el vestíbulo laríngeo.
- Glotis: zona media, donde se ubican las cuerdas vocales (pliegues vocales) y el espacio glótico.
- Subglotis: parte inferior, que conecta la laringe con la tráquea.
Cartílagos laríngeos
La laringe está sostenida por un conjunto de cartílagos que dan forma y soporte al órgano.
Músculos laríngeos
Los músculos intrínsecos de la laringe controlan los movimientos de las cuerdas vocales.
Inervación y vascularización
La laringe está inervada por ramas del nervio vago (X par craneal).
Funciones principales de la laringe
La laringe cumple tres funciones vitales: respiratoria, fonatoria y esfinteriana (de protección).
- Función respiratoria
Durante la respiración, la laringe actúa como conducto de aire.
En reposo, la glotis (espacio entre las cuerdas vocales) permanece abierta para permitir el paso del aire hacia la tráquea. Durante el ejercicio físico, la apertura se amplía para aumentar el flujo de aire; mientras que en el habla o el canto, se ajusta finamente para controlar la presión subglótica.
- Función fonatoria
La fonación es la producción de sonido a partir de la vibración de las cuerdas vocales.
Cuando el aire espirado pasa entre ellas, las cuerdas se aproximan y vibran, generando un sonido que luego es modulado por los resonadores supraglóticos (faringe, boca y nariz).
El tono depende de la tensión y longitud de las cuerdas vocales; la intensidad, de la presión del aire; y el timbre, de las cavidades resonadoras.
Esta coordinación fina convierte a la laringe en el verdadero instrumento de la voz humana.
- Función esfinteriana o de protección
Durante la deglución, la laringe se eleva y la epiglotis se abate hacia atrás, sellando la entrada del aire. Simultáneamente, las cuerdas vocales se cierran herméticamente, impidiendo que los alimentos o líquidos penetren en la tráquea.
Esta función refleja la importancia vital de la laringe: además de producir la voz, protege los pulmones frente a la aspiración.
Alteraciones laríngeas
Las patologías que afectan la laringe pueden comprometer la voz, la respiración y la deglución. Entre las más comunes se encuentran:
- Laringitis: inflamación aguda o crónica de la mucosa laríngea, que provoca ronquera y molestias al hablar.
- Nódulos y pólipos vocales: lesiones benignas por abuso o mal uso de la voz.
- Parálisis o paresia laríngea: afecta la movilidad de las cuerdas vocales por daño del nervio laríngeo recurrente.
- Disfonías funcionales: alteraciones sin causa orgánica aparente, derivadas de un desequilibrio en la coordinación respiratoria y fonatoria.
- Edema de Reinke o laringopatías crónicas: comunes en fumadores o personas con esfuerzo vocal mantenido.
Estas condiciones son abordadas desde la logopedia mediante una combinación de educación vocal, terapia miofuncional y técnicas de reeducación respiratoria y fonatoria, en colaboración con el otorrinolaringólogo.
Papel del logopeda en la evaluación laríngea
El logopeda desempeña un papel esencial en la evaluación de la función laríngea.
Se utilizan herramientas como la evaluación perceptual de la voz (escala GRBAS), el análisis acústico (frecuencia, intensidad, ruido) y la observación de patrones respiratorios y fonatorios.
El tratamiento logopédico se orienta a:
- Reeducar la coordinación fonorrespiratoria.
- Favorecer un uso eficiente de la voz, evitando esfuerzos y tensiones.
- Fortalecer y flexibilizar los músculos laríngeos mediante ejercicios específicos.
- Educar al paciente en higiene vocal: hidratación, control del volumen y hábitos saludables.
Estas estrategias permiten recuperar una voz funcional, eficiente y saludable, preservando la integridad de la laringe.



