logopedia

El acompañamiento del logopeda mediante técnicas de entrenamiento y rehabilitación vocal adaptadas al entorno remoto permite minimizar riesgos y optimizar la sostenibilidad de la voz en la telepráctica

Por Alba Gónzalez Díaz, especiaista en el tratamiento de la voz profesional y artísca y miembro del Grupo de Trabajo de Voz del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

El uso intensivo de la voz en contextos de telepráctica, tales como llamadas telefónicas prolongadas y videollamadas, se ha convertido en un desafío significativo para la salud vocal. Estudios recientes señalan que el uso prolongado de la voz en estos entornos conlleva un desgaste considerable, asociado a síntomas de disfonía, fatiga vocal y “tensiones posturales”. En investigaciones como las de Passetti y Constantini (2019), se observa que las limitaciones en la transmisión de sonido y las posturas mantenidas durante las videollamadas afectan la claridad y resonancia de la voz, alterando también la percepción de la calidad vocal por parte del interlocutor. Esto puede llevar a un esfuerzo vocal adicional, ya que el hablante intenta compensar las deficiencias en la transmisión, lo cual incrementa la probabilidad de padecer problemas vocales.

A este panorama se suma el desgaste exacerbado en profesiones que dependen de la voz como herramienta principal, como los docentes, los logopedas y los trabajadores de call centers, quienes experimentan síntomas de disfonía y fatiga vocal por el uso constante de la voz. Así lo evidencian estudios como el de Evitts et al. (2022) en el caso de docentes suecos, quienes reportaron un aumento en la tensión y desgaste vocal debido a la enseñanza virtual intensiva. De igual manera, Siegert y Niebuhr (2021) han descrito cómo la falta de señales visuales en reuniones virtuales puede afectar negativamente el carisma vocal y la percepción de la personalidad del hablante, lo que puede resultar en un sobreesfuerzo vocal.

Sin embargo, y a pesar de estos desafíos, la telepráctica también representa una ventaja importante para el tratamiento y prevención de daños vocales. Gracias a la posibilidad de recibir terapia vocal a distancia, pacientes con trastornos vocales crónicos o residentes en áreas remotas pueden acceder a servicios de logopedia sin comprometer la calidad del tratamiento. Molini-Avejonas et al. (2015) destacan que la telepráctica en logopedia ofrece una alternativa efectiva y viable para quienes no pueden acceder a terapia presencial, mejorando tanto la continuidad de los tratamientos como la accesibilidad para poblaciones vulnerables. Durante la pandemia de COVID-19, por ejemplo, Castillo-Allendes et al. (2021) documentaron cómo la telepráctica permitió mantener la continuidad de los tratamientos en pacientes con disfonía, minimizando el riesgo de abandono y mejorando los resultados terapéuticos.

Además, estudios como el de Gillespie et al. (2021) subrayan que la telepráctica en clínicas de voz incrementa la satisfacción de los pacientes al adaptarse mejor a sus horarios y necesidades. En esta línea, se destaca también el ahorro en costos y desplazamientos, así como la disminución del desgaste físico y emocional asociado a la asistencia presencial (Keck y Doarn, 2014). Estos beneficios no solo refuerzan la telepráctica como una opción eficaz para la rehabilitación vocal, sino que también apoyan su uso como una herramienta sostenible para la intervención en salud vocal a largo plazo.

Aquí es donde la intervención del logopeda resulta esencial, tanto para prevenir como para tratar los efectos adversos de la telepráctica en la voz. Lin et al. (2020) encontraron que tanto la terapia presencial como la telepráctica pueden reducir la tensión vocal en adultos mayores, sugiriendo que los ejercicios supervisados de fortalecimiento vocal pueden adaptarse con éxito a la modalidad remota. En el caso de los trabajadores de call centers, Lehto et al. (2003) observaron que un curso de entrenamiento vocal en el lugar de trabajo no solo redujo los síntomas de disfonía, sino que también mejoró la resistencia vocal, disminuyendo el riesgo de daños a largo plazo.

Para prevenir el desgaste en poblaciones de alta demanda vocal, como los docentes, Grillo (2021) implementó un modelo de terapia preventivo basado en el Global Voice Prevention and Therapy Model (GVPTM), el cual ayudó a reducir la tensión y mejorar la resonancia vocal en estudiantes de educación, demostrando así el potencial de estas intervenciones en un entorno de telepráctica. Los logopedas también juegan un rol crucial al implementar técnicas de higiene vocal, las cuales promueven prácticas saludables y sostenibles en el uso de la voz, como sugieren Behlau y Oliveira (2009). La educación en higiene vocal es particularmente importante para aquellos profesionales expuestos a altos niveles de uso vocal, quienes pueden beneficiarse de técnicas específicas para reducir la carga y el esfuerzo vocal.

Aunque el uso intensivo de la voz en telecomunicaciones puede llevar a la fatiga vocal y otros problemas de disfonía, el acompañamiento del logopeda mediante técnicas de entrenamiento y rehabilitación vocal adaptadas al entorno remoto permite minimizar estos riesgos y optimizar la sostenibilidad de la voz. De este modo, la telepráctica no solo se presenta como una herramienta viable y accesible para la prevención y tratamiento de alteraciones vocales, sino también como un factor de relevancia para preservar la salud vocal en una era donde las comunicaciones virtuales son cada vez más comunes y necesarias.

Passetti, L. & Constantini, P. (2019). Impacto de la transmisión y postura en la percepción de la voz en videollamadas. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0892199717305696

Evitts, P., Allebeck, T. & Åberg, M. (2022). Fatiga vocal en docentes durante enseñanza virtual. https://www.jvoice.org/article/S0892-1997(22)00423-4/fulltext

Siegert, S. & Niebuhr, O. (2021). Efectos de reuniones virtuales en el carisma vocal.

https://www.frontiersin.org/journals/communication/articles/10.3389/fcomm.2020.611555/full

Molini-Avejonas, D. et al. (2015). Revisión de telepráctica en logopedia.

https://www.researchgate.net/publication/278686937_A_systematic_review_of_the_use_of_telehealth_in_speech_language_and_hearing_sciences

Castillo-Allendes, A. et al. (2021). Directrices para terapia vocal remota durante COVID-19. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0892199720302873

Gillespie, E. et al. (2021). Eficiencia de la telepráctica en clínicas de voz. https://www.thieme-connect.com/products/ejournals/abstract/10.1055/s-0040-1722750

Keck, C. & Doarn, C. (2014). Ventajas económicas de la telepráctica logopédica.

https://www.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/tmj.2013.0295

Lin, C. et al. (2020). Terapia vocal para desórdenes en adultos mayores. https://pubs.asha.org/doi/abs/10.1044/2020_JSLHR-19-00364

Lehto, L. et al. (2003). Curso de entrenamiento vocal en call centers. https://aaltodoc.aalto.fi/server/api/core/bitstreams/406c05c6-a740-407c-ac38-0da4690a0b68/content

Grillo, E. (2021). Modelo GVPTM para estudiantes de magisterio. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8740681/

Behlau, M. & Oliveira, G. (2009). Higiene vocal para profesionales de la voz. https://www.researchgate.net/publication/24254461_Vocal_Higiene_for_the_voice_professional

Theodoros, D. & Fu, S. (2015). Tratamiento intensivo para nódulos vocales. https://core.ac.uk/download/pdf/43366562.pdf

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