disfonía por tensión muscular

Disfonía por tensión muscular, una de las patologías de la voz que más afecta a los docentes

El 27 de noviembre se conmemora en España el Día del Maestro, y queremos hablar de una de las patologías que más les puede afectar: la disfonía por tensión muscular. Sobre todo es muy frecuente en los docentes de Primaria e Infantil, ya que su  trabajo vocal se produce normalmente en ambientes ruidosos y, además, en muchos casos, deben cantar. También es una patología que se puede ver en todos los profesionales que emplea la voz como herramienta de trabajo y que no posean una  buena técnica, como son los actores, cantantes, telefonistas, locutores, dobladores, etc. 

Por Teresa Yerro. Logopeda especialista en voz y miembro del Grupo de Trabajo de Voz del Colegio Profesionales de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM)

“En 1983, Morrison et al. introdujeron el término disfonía por tensión muscular”. (Cobeta et al. 2013,  p.324). Se supone que en esta patología no hay una causa orgánica visible, pero a veces es difícil  determinar, si el comportamiento de tensión muscular viene dado por una lesión oculta. Lo que  caracteriza a esta disfonía es que no hay una manifestación de lesión en las cuerdas vocales, pero sí sintomatología que afecta a la sonoridad de la voz y la musculatura intrínseca y extrínseca de la laringe y tienen un alto grado de tensión.  

¿Cuál es el mecanismo afectado? 

Para producir la voz necesitamos que la musculatura intrínseca de la cuerdas vocales tenga un nivel de tensión adecuada para la abertura y cierre de las cuerdas. El problema se presenta cuando la  musculatura extrínseca tiene un alto grado de tensión y, en vez de hacer de sustento, altera el  posicionamiento de la laringe en el cuello, la eleva, modifica la inclinación de los cartílagos laríngeos y al afectar a las cuerdas vocales, aparece la disfonía.  

Existe una disfonía por tensión muscular primaria primaria en la que no hay una patología vocal orgánica, pero aparecen  mecanismos de estrés muscular al producir el sonido y está excluido que sea debido a causas  psicógenas o neurológicas. También existe una disfonía por tensión muscular secundaria que sería la que se ha producido  debido a una lesión orgánica anterior. Puede tratarse de reflujo el faríngeolaringeo, trastornos  hormonales, envejecimiento o infecciones respiraciones de vías altas. 

¿Cuáles pueden ser las causas? 

En el análisis de las disfonías por tensión muscular puede haber varias causas que se superponen: el mal uso y abuso vocal, muchas horas de trabajo con un volumen alto, situaciones de estrés crónico, horarios de trabajo muy largos con ruidos de fondo, problemas psicológicos de ansiedad o  depresión, mala técnica o lo que acabamos de señalar de encubrimiento de causa orgánicas.  

Signos en la voz que pueden hacer sospechar de una disfonía por tensión muscular

Los síntomas más comunes que pueden hacernos sospechar de una difonía por tensión muscular son fatiga, tensión en el cuello o dolor, igurgitación de las venas al  fonar ,un tono descendido ,dificultad de mantener el timbre en final de frase, falta de volumen ,  poca resistencia, sonidos áfonos, etc.  

Como dice Farias P. (2012), la presentación de una disfonía en general es insidiosa, no aparece de  pronto. Suele empezar al final de la jornada laboral, pero por el descanso del fin de semana se va  pasando y se piensa que ese episodio de fatiga es lo normal. 

La persona que trabaja con su voz y que constata que eso ocurre con demasiada periodicidad, debe ir al otorrino. No debe normalizar esa situación porque va a llegar un momento en que el descanso no será suficiente para recuperar la voz. 

Una disfonía por tensión muscular prolongada en el tiempo es la antesala de lesiones orgánicas como nódulos, pólipos y edemas. Por eso, es muy necesario su diagnóstico prematuro para evitar posibles lesiones. 

¿Cómo se diagnostica?  

El otorrinolaringólogo es quien diagnostica e identificar el tipo de disfonía por tensión muscular que tiene  el paciente, porque es una información valiosa para la rehabilitación logopédica. También debe analizar si esa disfonía está encubriendo una orgánica. 

Cobeta et al . (2013) determinan cuatro tipos:

  • contracción laríngea isométrica
  • contracción  supraglótica
  • contracción anteroposterior
  • contracción antero posterior extrema. 

Rehabilitación de la disfonía por tensión muscular ? 

Esta patología tiene muy buen pronóstico con la rehabilitación logopédica y lo ideal es hacer un  trabajo multidisciplinar. El paciente debe saber que pueden existir influencias psicológicas  relacionado con comportamientos de ansiedad, de estrés y que igual debe consultar algún psicólogo. 

El logopeda va a dar consejos de higiene vocal unidos a tratamiento de la voz. Estos consejos va a  ser ambientales ( evitar hablar con ruido, polvo etc), y consejos comportamentales como evitar el  consumo de café, tabaco y alcohol, seguir una adecuada alimentación tanto en nutrición , como en  horarios y exenta de picantes, hidratarse y dormir bien 

En los docentes los consejos ambientales y comportamentales deben ir encaminados a vigilar la  acústica de las aulas, utilizar métodos de comunicación no verbal cuando puedan (silbatos o  campanillas) y aprender estrategias en clase para no estar todo el rato hablando.

En todos los profesionales, la rehabilitación de la voz va a estar basada en un aprendizaje respiratorio, unido a la emisión y resonancia, mejora de la postura y terapias de masaje  (circumlaríngea).

El trabajo logopédico combinado con el de fisioterapia ofrece también muy  buenos resultados. 

Bibliografía 

Cobeta, I., Nuñez, F., & Fernández, S. (2013). Patología de la voz. ( 1ª ed.). Barcelona. Marge  Médica Books. 

Farías, P. (2012). La disfonía ocupacional (1ª. ed.). Buenos Aires. Librería Akadia.

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