24 de enero: Día Internacional de la Educación
- Este profesional juega un papel esencial en el desarrollo y perfeccionamiento de las habilidades comunicativas, tanto orales como escritas
- Los logopedas debería formar parte de los equipos de trabajo de los centros educativos
Madrid, 22 de enero de 2021.- Este domingo, 24 de enero, se celebra el Día Internacional de la Educación, y desde el Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM), se quiere reivindicar el papel esencial que los logopedas tienen para conseguir que la educación sea inclusiva. Así lo explica la logopeda Ana Salvador, miembro de la Comisión de Educación del CPLCM: “La escuela inclusiva defiende un modelo que busca atender las necesidades de aprendizaje de todos los alumnos y alumnas de manera equitativa, es decir, dando a cada uno lo que realmente necesita para conseguir los objetivos marcados. Y esto no se puede realizar sin la labor del logopeda”.
Estos profesionales sanitarios tienen una labor esencial en materia educativa, pues se encargan de diagnosticar, valorar y tratar los problemas de aprendizaje, así como de desarrollar y perfeccionar las habilidades comunicativas tanto a nivel de lenguaje oral como escrito en la población, lo que incluye también el habla y la audición.
No obstante, actualmente, el logopeda aún no tiene cabida en el sistema educativo y, por tanto, en el colegio, salvo que su actividad se considere como extraescolar.
El desarrollo de su actividad dentro del centro educativo debe ir ligada a las necesidades que puedan presentar los alumnos o alumnas en materia de comunicación, lenguaje, habla, audición, voz y funciones orales no verbales. Las posibilidades de abordaje son muy amplias, pero su intervención es clave en los casos de niños y niñas con dislexia, disgrafía, Trastorno del Aprendizaje No Verbal (TANV), Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno Específico del Lenguaje (TEL), retraso madurativo, hipoacusia o sordera, dificultades articulatorias (las famosas dislalias), retraso en el lenguaje, parálisis cerebral, diferentes síndromes, etcétera.
Todas estas dificultades están presentes desde edades tempranas y debe abordarse de manera correcta cuanto antes para obtener mejores resultados en el tratamiento y evitar complicaciones académicas, sociales, psicológicas y personales.
En este sentido, Ana Salvador indica que “es de vital importancia que se integre la actividad del logopeda dentro de los centros educativos pues estamos hablando de escuela inclusiva y no estamos incluyendo en ella a todos los profesionales necesarios para que esta se desarrolle de manera satisfactoria”.
Esta experta asegura que para que la intervención de los logopedas tenga los resultados esperados, trabajan de manera coordinada con los tutores de aula y con las maestras y maestros de Audición y Lenguaje (AyL) y Pedagogía terapéutica (PT). “Si estuviéramos dentro del equipo del centro educativo la labor sería mucho más integradora, sería realmente una escuela inclusiva”, afirma.




