Día Mundial de la Esclerosis Múltiple
- Un elevado porcentaje de pacientes con esclerosis múltiple presenta alteraciones de respiración, habla y voz incluso en estados iniciales de la enfermedad
- Los problemas de disfagia, el deterioro cognitivo y los problemas de lenguaje suelen aparecen en estados más avanzados
Madrid, 27 de mayo de 2021.- La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa crónica que puede manifestarse de formas muy diferentes, no en vano se le conoce como la enfermedad de las mil caras. Y entre sus múltiples síntomas (fatiga, debilidad, problemas de equilibrio y movilidad, dolor, espasmos, etc.), se encuentran algunos frecuentes como problemas de la respiración, la voz o el habla o la disfagia que deben ser abordados por un logopeda. Así lo explica Paloma Moyano, logopeda de la Asociación Madrileña de Esclerosis Múltiple (ADEMM) y colegiada del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM): “Un elevado porcentaje de pacientes con esclerosis múltiple presenta alteraciones de respiración, habla y voz, incluso en estados iniciales de la enfermedad. También pueden aparecer problemas de disfagia, deterioro cognitivo y alteraciones del lenguaje en fases más avanzadas. Por lo tanto, el logopeda debe acompañar a estas personas desde el inicio del diagnóstico y durante todo el proceso de la enfermedad”.
Paloma Moyano considera que, aunque no haya síntomas que el paciente pueda identificar, es conveniente que un logopeda realice una valoración. De este modo, si detecta pequeñas alteraciones podrá empezar a trabajar precozmente en ellas, y si todo está bien, podrá plantear un tratamiento de mantenimiento de las facultades.
Y es que, incluso cuando las áreas en las que interviene el logopeda (habla, voz, lenguaje, alimentación, comunicación) se encuentran dentro de la normalidad clínica, el tratamiento logopédico puede ser efectivo para conseguir mantener en forma estas funcionalidades. Para ello, el logopeda aplica estrategias y técnicas que preservan las capacidades en las mejores condiciones posibles y favorecen el retraso y/o aparición de los síntomas.
Intervención del logopeda en la comunicación y alimentación
El objetivo principal de los logopedas y de los equipos multidiciplinares que atienden a las personas con esclerosis múltiple es mejorar su calidad de vida. En concreto, la logopedia es beneficiosa en dos aspectos básicos de su vida: la comunicación y la alimentación.
Para mejorar su comunicación en estos pacientes, el logopeda interviene en la voz, el habla y el lenguaje. Los problemas principales en la voz son la aparición de disfonías, alteración del timbre, tono y volumen, siendo este último el más trascendente para la comunicación. Por ello, “trabajamos la coordinación fonorrespiratoria, el apoyo diafragmático y el control muscular. Con esto buscamos favorecer el volumen de la voz y reducir la fatiga vocal”, indica la logopeda de ADEMM.
En cuanto al habla, los pacientes suelen referir fatiga al hablar, les cuenta mover la lengua y la boca, arrastran sonidos… Incluso, a veces son los familiares lo que detectan que se produce un cambio y que no le entienden bien. El logopeda puede prevenir estas alteraciones teniendo controlada, por una parte, la musculatura que interviene en el proceso, asegurándose que está en unas condiciones lo más óptimas posible y, por otro lado, trabajando las áreas implicadas: entonación, volumen, ritmo, modulación…
En lo que respecta a la alimentación, el logopeda lleva a cabo ejercicios de empuje, movilidad oral, aplicación de diferentes temperaturas o sabores, electroestimulación, etc., para mantener el tono, la movilidad y sensibilidad de la musculatura que interviene en la deglución. Asimismo, cuando ya aparece afectación, trabajan con técnicas que mejoran, controlan y compensan dicha musculatura para que la deglución sea lo más segura y eficaz posible.




