La figura del logopeda es imprescindible en el ámbito de educativo

24 de enero: Día Internacional de la Educación

  • Su intervención es clave en el diagnóstico y tratamiento de alteraciones del habla, aprendizaje, dislexia, retraso madurativo, retraso del lenguaje y problemas de comunicación
  • La logopedia es un servicio muy demandado, porque claramente es muy necesario, pero también porque no se está dando una respuesta adecuada ni desde servicios sociales, ni a nivel sanitario ni escolar

Madrid, 24 de enero de 2022.- La educación es un derecho y una responsabilidad. Todas las personas deben tener acceso a la educación de manera equitativa. Por eso, en el Día Internacional de la Educación, que se celebra hoy, 24 de enero, bajo el lema Cambiar el rumbo, transformar la educación, el Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM) reivindica, una vez más, la importancia del logopeda en el ámbito educativo para ofrecer igualdad de oportunidades y acceso a los recursos educativos a todos niños, incluidos aquellos con problemas del lenguaje, la comunicación o el aprendizaje.

Tal y como explica Estela Fernández, vocal de la Comisión de Educación del CPLCM, la figura del logopeda no existe en el ámbito educativo. Sin embargo, es fundamental para el abordaje de ciertas necesidades: “Su intervención es clave en el diagnóstico y tratamiento de necesidades especiales del habla, articulación, aprendizaje lectoescritor, dislexia, retraso madurativo, retraso del lenguaje que afecta a la lectoescritura, dificultades sociales, dificultades en el lenguaje, en la comunicación, en el uso de las TIC en educación y Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), así como en las dificultades de la alimentación”.

Desde el Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid insisten en que el logopeda contribuye a que la educación sea inclusiva y equitativa. Y subrayan que su función no se restringe a detectar y tratar a los alumnos con problemas de comunicación y lenguaje, sino que también pueden jugar un papel relevante orientado al profesorado en la elaboración de protocolos y estrategias que favorezcan la intervención del profesional de la enseñanza.

Según Estela Fernández, los logopedas pueden contribuir a mejorar la educación aportando evaluaciones en caso de dislexia, elaborando informes de intervención, realizando intervención en clínica en coordinación con los centros educativos. “De hecho, esto último ya lo hacemos los logopedas de las clínicas privadas porque entendemos que es fundamental para la evolución de nuestros pacientes, pero sin duda podría ser más efectivo si estuviésemos dentro del sistema educativo”.

Además, la vocal de la Comisión de Educación del CPLCM afirma que “la logopedia es un servicio muy demandado, porque claramente es muy necesario, pero también porque no se está dando una respuesta adecuada ni desde servicios sociales, ni a nivel sanitario ni escolar”. De hecho, cada vez son más los centros educativos privados y públicos (organizado por las AMPAS) que cuentan con logopedas fuera del horario escolar, como actividad extraescolar. Es la fórmula para dar respuesta a una carencia del sistema.