El Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM) ha dado un paso importante para visibilizar el papel esencial de la logopedia en la atención a personas mayores. El pasado 10 de julio, representantes del colegio se reunieron con el director general de Atención al Mayor y a la Dependencia, Óscar Álvarez López, y con el subdirector general de Centros, Isidro Donoso, para presentar el proyecto “Come con Seguridad”, una iniciativa que ha sido recibida con gran interés por parte de la administración.
Este proyecto, impulsado por el Grupo de Trabajo de Disfagia del CPLCM y liderado por la logopeda Yaiza Jiménez, propone la realización de un estudio piloto sobre la disfagia orofaríngea en personas mayores, una alteración frecuente pero a menudo desatendida, que afecta de forma directa a la seguridad y calidad de vida de los usuarios de residencias y centros de día.
La propuesta fue acogida de forma muy positiva por parte de la Dirección General, que se comprometió a facilitar su puesta en marcha con usuarios de un centro con plazas públicas. Se barajan opciones en residencias especializadas en alzhéimer así como en centros concertados de mayor capacidad dentro del municipio de Madrid.
El objetivo del estudio es claro: demostrar con evidencia clínica y científica la necesidad de incorporar de forma estable la figura del logopeda en estos recursos asistenciales. No solo para la atención directa a los residentes, sino también para formar a otros profesionales y cuidadores en aspectos clave como la postura durante la comida, el uso adecuado de espesantes o la correcta texturización de alimentos.
Desde el CPLCM destacan que esta iniciativa no solo responde a una necesidad sanitaria, sino también ética y social. “Queremos que se reconozca la logopedia como parte indispensable del equipo interdisciplinar en residencias y centros de mayores”, señalan sus portavoces. “Trabajamos para prevenir complicaciones derivadas de la disfagia y para devolver a las personas mayores la dignidad en algo tan básico como es comer con seguridad”.
Además, se acordó abrir líneas de colaboración futuras en acciones formativas destinadas tanto a cuidadores profesionales como a familiares, en el marco de la Escuela de Cuidados al Cuidador impulsada por la Comunidad de Madrid.




